>>Cuidados para una mejor cicatrización de las heridas

Cuidados para una mejor cicatrización de las heridas

La cicatrización de las heridas es un mecanismo fisiológico complejo y muy regulado, fundamental para garantizar la función de la barrera cutánea.

Nuestro organismo activa este mecanismo cada vez que nos lesionamos para permitir una correcta reparación de los tejidos.

En condiciones fisiológicas, este mecanismo consta de tres fases interconectadas entre ellas:

  • Inflamatoria
  • Proliferativa
  • De remodelación (1)

Heridas crónicas: úlceras

Para algunas heridas, como las úlceras, este proceso está alterado y la lesión no se cura correctamente. Las úlceras son heridas crónicas de la piel. Están relacionadas principalmente con trastornos de la circulación y con la diabetes.
Pero no sólo en esos casos. En los pacientes encamados las úlceras se forman en las zonas del cuerpo sometidas durante largo tiempo a la presión ejercida por el peso del propio cuerpo (úlceras por presión) (2).

Uno de los factores que intervienen en la difícil curación de las úlceras es la infección por parte de colonias de microorganismos, que reciben el nombre de biofilm.

El biofilm es un agregado de microorganismos protegido por la presencia de una matriz polisacarídica capaz de adherirse muy bien a una superficie. Como tal, el biofilm es muy resistente tanto a los mecanismos de defensa de nuestro organismo como a los tratamientos antimicrobianos.

Los mecanismos que utilizan los biofilms para impedir la curación de la herida todavía no están muy claros. Actualmente parece que las lesiones que presentan biofilms se quedan bloqueadas en el estado inflamatorio, no progresan y no siguen el proceso fisiológico de reparación normal de las heridas (3).

Así pues, el tratamiento de los biofilms consiste en su rotura mecánica, llamada desbridamiento, seguida de la aplicación de agentes antimicrobianos.

De todas formas, el riesgo de infección no se refiere solo a las úlceras. De hecho, es posible que también heridas más «sencillas» se infecten y tarden en curarse, sobre todo cuando tienden a reabrirse fácilmente porque se encuentran en zonas del cuerpo sometidas a «estiramiento» (rodillas, codos, dedos).

 

¿Qué activos utilizar para el tratamiento de las heridas?

Plata

Entre los agentes antimicrobianos utilizados para la desinfección de las heridas, la plata tiene un papel fundamental: se conoce y se utiliza desde hace siglos por su actividad antimicrobiana. La actividad recae en el ion de plata Ag+ que se forma tras la oxidación de la plata metálica AgO al entrar en contacto con el agua presente en la herida.

La plata tiene dos ventajas, actúa como antimicrobiano de amplio espectro y apenas encuentra resistencia.

Este último aspecto es debido al hecho que la plata ejerce su actividad antibacteriana con un mecanismo de acción múltiple: interactúa con las proteínas de la membrana, bloquea la respiración celular, daña el ADN y provoca la producción de especies reactivas del oxígeno (4).

Ácido hialurónico

La acción de la plata es sinérgica con la del ácido hialurónico, un activo igualmente fundamental para el proceso de reparación de las heridas.
Esta sustancia tiene la capacidad de unir el agua y liberarla en los tejidos. De esta forma genera el ambiente óptimo para la regeneración de los tejidos, estimulando la producción y la migración de los fibroblastos, de las células endoteliales y de los queratinocitos (5).

Gracias a la hidratación que proporciona el ácido hialurónico, la herida se cura rápidamente y cicatriza mejor.

 

La importancia de la formulación

Un último aspecto, no por ello menos importante, es asegurarse de que los activos lleguen hasta la herida. La forma técnica utilizada incide en el proceso de curación al mismo nivel que los activos.

En este sentido son muy eficaces los sistemas de agua en silicona (A/Si). Las siliconas, con sus propiedades filmógenas, crean el ambiente ideal para la reparación de la herida.

El mecanismo de acción exacto todavía no se conoce completamente, pero su eficacia e debe a la formación de un ambiente protegido y no oclusivo. Esto permite que la herida transpire y al mismo tiempo se mantenga hidratada.

 

La información suministrada no sustituye las recomendaciones médicas. El contenido tiene fines ilustrativos y no sustituye la opinión del experto.

En esta noticia, hablamos de:
Bibliografia:
  1. G. Han, R. Ceilley. Chronic Wound Healing: A Review of Current Management and Treatments. Adv Ther 2017, 34(3):599-610.
  2. Opuscolo “Le ulcere cutanee e le ferite corniche” a cura del personale medico INMP.
  3. World Union of Wound Healing Societies (WUWHS), Congresso di Firenze, Documento di posizionamento. Gestione del biofilm. Wounds International 2016.
  4. K. Mijnendonckx et al. Antimicrobial silver: uses, toxicity and potential for resistance. Biometals 2013, 26: 609-621.
  5. G. Nebbioso et al. Ruolo dell’acido ialuronico nelle lesioni croniche cutanee non-responder. Acta Vulnol 2010, 8