>>Molestias íntimas: cómo prevenir y tratar la dermatitis genital

Molestias íntimas: cómo prevenir y tratar la dermatitis genital

Las molestias íntimas son afectaciones frecuentes en mujeres de todas las edades. Pueden estar relacionadas con cambios hormonales o infecciones, pero también con patologías dermatológicas.

Las causas hormonales: la menopausia

Una fase especialmente delicada, desde un punto de vista hormonal, es la menopausia.
Durante la menopausia una mujer puede experimentar síntomas particularmente molestos.
Entre ellos se encuentra la sequedad vaginal (1), que forma parte de una afección más amplia: la atrofia vaginal.
La atrofia vaginal está relacionada con la disminución de los niveles de estrógenos, que provoca una debilitación y adelgazamiento de la mucosa vaginal (2).

A diferencia de los demás síntomas de la menopausia, la sequedad vaginal no mejora con el tiempo. De ahí la importancia de consultar con el médico para decidir el tratamiento más adecuado.
La primera opción suele ser un tratamiento tópico. Si no hay mejoría y persisten molestias, recurriremos a la terapia hormonal (3).

 

Sequedad vaginal en edad fértil

La sequedad vaginal también puede afectar a mujeres más jóvenes.
Puede estar relacionada, por ejemplo, con el uso de medicamentos, como la píldora anticonceptiva, o con patologías como la diabetes. También puede ser debida a una situación de gran estrés (4).

La sequedad vaginal impacta sobre la calidad de la vida de forma más o menos significativa, dependiendo del grado que se presente.
La sequedad se acompaña a menudo con una sensación de dolor y escozor que se extiende por toda la zona genital.
Estas molestias no tienen por qué estar limitadas a un entorno íntimo, si no que también pueden comprometer actividades cotidianas como ir en bicicleta o caminar.

 

Causas de la dermatitis genital

Molestias íntimas como escozor, picor y sequedad también pueden ser síntomas de patologías dermatológicas de la zona genital, como el liquen esclero-atrófico.

Las mismas molestias se encuentran también en patologías como la psoriasis y la dermatitis atópica, cuyo diagnóstico es a menudo difícil porque en esta área pueden no estar presentes sus rasgos característicos (5).

El cuadro clínico de estas patologías se puede complicar además por la coexistencia de dermatitis de contacto, tanto de tipo irritativo como alérgico.
La dermatitis de contacto a nivel genital puede desencadenarse por sustancias irritantes o por sensibilización previa a ciertas sustancias:
• limpiadores y cremas íntimas,
• residuos de tensioactivos presentes en los detergentes utilizados para lavar la ropa interior,
• a veces incluso tejidos.

 

Cómo prevenir el escozor de la zona íntima

Independientemente de la presencia o no de una dermatitis de contacto, se recomienda lavar la ropa interior con productos específicamente formulados y utilizar dermocosméticos sin alérgenos, para reducir el riesgo de desarrollarla (6).

Por otra parte, es fundamental cuidar la higiene íntima, utilizando limpiadores específicamente formulados para la zona genital y que respeten su pH.
Se tienen que evitar, por lo tanto, productos que contengan sustancias agresivas, irritantes y alergizantes.
Proteger la barrera epidérmica y la mucosa vaginal, ayuda a evitar irritaciones íntimas y a reducirlas cuando la zona ya está irritada.

 

¿Cómo tratar las molestias íntimas?

El primer paso es no subestimar la dermatitis genital y consultar con un médico especialista, que podrá comprobar si existe un problema dermatológico y determinará el tratamiento más adecuado.

Además, el correcto diagnóstico y el tratamiento permite evitar que la situación evolucione hacia inflamación crónica.

En caso de sequedad cutánea, los tratamientos dermocosméticos más adecuados son los que protegen físicamente la mucosa. Se trata de fórmulas en crema que contienen sustancias capaces de crear una capa que se adhiere a la zona afectada y que perdura tras su aplicación, potenciando la eficacia del tratamiento.

De esta forma se aísla la mucosa de estímulos externos, tanto químicos como físicos, para recuperar su equilibrio.

 

La información suministrada no sustituye las recomendaciones médicas. El contenido tiene fines ilustrativos y no sustituye la opinión del experto.

Bibliografia:

1. Z.A. Al-Safi, N. Santoro. Menopausal hormone therapy and menopausal symptoms Fertil Steril. (2014) 101(4):905-15.

2. N. Santoro et al. Menopausal Symptoms and Their Management Endocrinol Metab Clin North Am. (2015) 44(3):497-515.

3. D. Edwards, N. Panay. Treating vulvovaginal atrophy/genitourinary syndrome of menopause: how important is vaginal lubricant and moisturizer composition? Climacteric. (2016) 19(2):151-161.

4. H.H. Henneicke-von Zepelin et al. Clinical trial shows lasting function of a new moisturizing cream against vaginal dryness Wien Med Wochenschr. (2017) 167(7-8):189-195.

5. F. Lewis. Vulval dermatoses Gential Skin Conditions (2014) 378-381.

6. A. Vij et al. Infection or allergy? The multifaceted nature of vulvar dermatoses Int J Womens Dermatol. (2015) 1(4):170-172.